Me pregunto por qué?
nunca me respondiste mi pregunta aguja
nunca me miraste con dulces caricias
nunca me dijiste la palabra exacta
y siempre me gritaste como inventando un gran eco.
Mamacita tierna, mamacita dulce,
por qué jamàs me advertiste?
del amor doloroso
de las piernas abiertas
de los jugos jugosos
de la tierra incompleta?
Mamacita tierna, mamacita dulce,
por qué jamás me dijiste?
que el dinero no sirve
que el vino no es bueno
que las penas son avalanchas
si las guardas como secretos.
¡Mamacita tierna, mamacita dulce,
porque nunca me dirás ninguna verdad!
Yo, tierra triste y decidida
con la boca abierta
esperaré tranquila
a que llegue
mi tierna flor.
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