8/7/15
Rendida
Tengo una suave duda sobre tu boca...
Pero mis ojos cansados
han elegido mirar hacia arriba
cada vez que me hablas.
Tanto que dar.
¿Para qué perder?
Noches
Hay una sinfonía en mi cabeza que me dice que no puedo.
Por las noches antes de adormecerme como una hormiga
recuerdo tus ojos rosados
que caen como dos monedas tibias
creando el mas fino sonido de una caracola sin mar.
Son las doce
Tengo a mi vista
dos ollas dispuestas
de pronto en mis manos
una cuchara de palo : !Que revuelva!
una cuchilla con dientes: !Que entierre!
un cucharón de fierro: !Que sirva, que tiene hambre!
un espumedero correcto: !Que escurra lo que no quiere!
alargándose el jugo tibio hasta mis manos tiesas
que apenas sienten sus propias yemas
recuerdo cada textura que obtenía al caminar solitaria por los rieles.
Voy
La misma canción, como la misma tos
las mismas manos, el mismo estornudo, como el mismo cuerpo
como el mismo rezo, y el mismo tiempo,
como el mismo sueño, y el mismo cuerpo
como tu misma voz.
así mismo, cansada de ser atajo
me largo con las manos en alto
las piernas hundidas
la sonrisa torcida
y unos pocos víveres escondidos
entre los nudos de mi pelo
y mi cabeza hacia arriba,
con las ojeras perdidas.
me voy por otro camino
que es un rumbo olvidadizo
tapado por marcas de barro
que el viento opaco un día.
Rumbo paralelo espero verte de nuevo.
Verbo
Oh Dios!
puedo morder con las muelas y escuchar el mar
puedo respirar hacia atrás y caer olvidadiza en "cascaditas"
puedo dejar de soñar y morir en el intento.
puedo desviarme y ser-viciar.
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